Cuando acaece el fallecimiento de una persona, el patrimonio que deja tras de sí entra en un estado de tránsito regulado por estrictos plazos y trámites procesales. El análisis doctrinal de temas como tramites herencia sin testamento resulta de gran relevancia para asegurar la correcta conservación de los bienes y evitar pérdidas de derechos hereditarios por transcurso del tiempo o deudas.

En caso de inexistencia de testamento eficaz, se abre la sucesión intestada ab intestato, lo que obliga a tramitar un acta notarial de declaración de herederos para determinar legalmente quiénes tienen derecho a suceder al causante. Este proceso formal requiere una fase de prueba documental e intervención de testigos antes de proceder a la aceptación y posterior partición notarial del caudal relicto.
De igual modo, la existencia de cargas o deudas del finado obliga a los herederos a actuar con suma prudencia, pudiendo optar por la aceptación a beneficio de inventario o la repudiación de la herencia para no comprometer su propio patrimonio personal. La correcta liquidación de deudas hereditarias tiene preferencia absoluta sobre la entrega de legados o la adjudicación de cuotas a sucesores voluntarios.

Para gestionar estos complejos trámites sucesorios con plenas garantías legales, se aconseja depositar la confianza en un experto despacho de abogados herencias. La regulación sustantiva de la sucesión intestada y liquidación de deudas está contenida en el Código Civil en el BOE, debiendo ser complementada con la jurisprudencia de la sucesión legítima o legal.